Comentario de la directora


La directora Gurinder Chadha con Martin Henderson (Darcy) y Aishwarya Rai (Lalita – Lizzy).

En el Festival de Cannes de 2001, unos días antes de empezar el rodaje de “Quiero ser como Beckham” , mi amiga Cameron McCracken de Pathé Films me preguntó si me interesaría hacer un musical. Sabía que en 1997 había intentado hacer una versión Bollywood británica combinando mi amor por Bollywood y los musicales americanos. Un mes después de haber empezado el rodaje el dinero se acabó así que nunca la terminamos. Esta es la única mala experiencia que he tenido haciendo una película.

¿Que si quería regresar allí, al mundo del glamour, de los interminables cambios de vestuario, de los vistosos números musicales con cientos de bailarines y con fuentes con alto contenido erótico? Por supuesto que quería. Una semana más tarde tuve una epifanía y supe lo que quería hacer. Orgullo y Prejuicio era mi libro preferido. Decidí que como Beckham, Jane Austen era un importante icono inglés al que sacar partido. Partiría de Elizabeth Bennet –la última heroína independiente del la literatura británica– y la convertiría en Lalita Bakshi, una orgullosa bomba de relojería con mucho cerebro y muchas agallas y con mayores expectativas de lo que se espera de una chica en la India.

Mientras que Austen explora las diferencias entre clases sociales en el siglo XVIII, yo quería fijarme en la primera impresión cultural que tenemos los unos de los otros en este mundo cada vez más pequeño. Así nació “Bodas y prejuicios”. Los Bennets serían los Bakshis, Darcy sería un rico hotelero de Los Ángeles y su amigo Bingley un hindú británico. En vez de conocerse en un baile, los personajes se conocería en tres bodas, en tres continentes diferentes.

Mi vida (y mi trabajo) siempre se han centrado en celebrar la diáspora, en contar historias de aquellos que van de Inglaterra a la India y de allí a Estados Unidos. Si tanta gente como yo se mueve sin problemas de una parte a otra del mundo, ¿por qué mis personajes no podían hacerlo en la película? Este era mi punto de vista para dar un toque de dirección diferente a una película británica.

Cuando empecé a adaptar la novela estaba totalmente convencida de que Jane Austen fue india en una vida anterior. Los personajes se adaptaban perfectamente y la historia y los temas encajaban muy bien en la India actual. Una madre histérica con cuatro hijas a las que casar: ¿Quién no podría encontrar ningún tipo de relación con esa idea?

Como he crecido viendo películas de Bollywood, siempre he tenido un cariño especial a este tipo de cine y a la India en particular. Es un cine de grandes contradicciones que funciona cuando da la impresión que no debería funcionar. Cualquier cine que combine las emociones sin límites con la inocencia y un mínimo de siete secuencias musicales espectaculares me viene bien.

Elegir a los colaboradores para dar vida al guión fue muy divertido. Ane Malik es la mayor compositora de canciones pop del momento, con melodías muy divertidas. Saroj Khan es la madrina de la danza india y ha coreografiado cientos de canciones desde que empezó con trece años. Santosh Sivan es un cinematógrafo brillante que ha ganado más National Awards (equivalentes a los Oscars) que cualquier otra persona que pueda recordar.

Para el papel de Lizzie Bennet elegí a Aishwarya Rai, un mujer de gran talento a la que Julia Roberts describe como “la mujer más hermosa del mundo”. Para el papel de Darcy elegí a Martin Henderson. Y después de ésto, todo lo que quedaba era renovar mi pasaporte y empezar a rodar.

Tras 80 días de rodaje en ciudades muy diferentes, tenía una película que era todo un honor para Bollywood porque recorre toda la gama de emociones. Y, como siempre ocurre cuando haces una película, de una manera u otra, muestra todos los aspectos de quién soy realmente y de cómo la gente como yo ve el mundo. Te reirás, llorarás, es romántica, divertida, femenina y genialmente subversiva.


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